Correa avisa a las Fuerzas Armadas que los Civiles están al mando

El presidente correa realizó una advertencia manifestando que “primero se iría a su casa antes de permitir un comportamiento tan sinvergüenza”, por parte de algunos altos mandos militares.

Dada la situación presentada los días pasados, el presidente ecuatoriano exhortó al alto mando militar, quienes deliberadamente se atribuyeron funciones que lo les correspondían, por lo cual cayeron en desacato, y además, hizo su manifestación de molestia y repudio por las palabras emitidas por algunos individuos de la fuerza armada Ecuatoriana, a los cuales les recordó que en el país los que poseen el poder son los ciudadanos ecuatorianos, estableciendo que el poder civil es el único que manda en el territorio.

correaSegún lo establecido en la constitución, el poder militar literalmente “debe ser obediente y no deliberante, además debe estar sometido a lo que dicte el poder civil”, por lo que la frase de “aquí manda el poder civil” es una oración totalmente acertada por parte del mandatario quien además recalcó esto reiteradas veces, “ningún poder militar está por encima del mandato que ejerce el poder civil” y por lo tanto, las fuerzas armadas están para defender al pueblo y acatar órdenes del presidente. Esto es algo que es estrictamente de obligatorio cumplimiento.

Todas estas declaraciones que causaron una enorme polémica en el país sudamericano, se manifestaron después de una decisión que se presenta como inconstitucional y de desacato a la máxima autoridad del país, pues un tribunal militar decidió que las palabras expuesta por un presidente de la república no podían repercutir en decisiones que atañen a los individuos que integran las fuerzas armadas y, por lo tanto hizo su declaración unánime de no aceptación de la sanción que se le habría impuesto a uno de sus capitanes del poder militar, cuyo nombre es Edwin Ortega, el cual le propició algunos insultos al mismo presidente del país, por lo que las autoridades militares abducen que las fuerzas armadas no se someten a las normas impuestas por autoridades civiles, incluso en el caso de que fuera el presidente mismo quien las dictara.

El descaro es tan desmedido que incluso no han negado el insulto a su propio presidente, por lo cual se realizó un llamado a los poderes del estado y al pueblo en general, para repudiar esta acción de desacato.