El Metro de Quito mejorará considerablemente la calidad de vida de sus habitantes, reduciendo los tiempos de traslado y la contaminación

Los quiteños cuentan los días para la inauguración de un nuevo sistema de transporte que facilitará la movilización en el eje norte sur de la ciudad. Sus 23 kilómetros de recorrido, acortarán a un tercio el tiempo que actualmente se requiere para cruzar desde Quitumbe, al sur, hasta El Labrador, en el norte. Sólo 34 minutos serán necesarios, en contraposición con la hora y media que supone ahora recorrer ese trayecto.

Se espera que la obra, iniciada hace 19 meses, esté completamente operativa a finales de 2019. El proyecto será el primer paso de un sistema integrado de transporte, que aspira a unir la ciudad y hacerla más inclusiva.

El Metro de Quito se convertirá en una de las obras de infraestructura más importantes del país, y se espera que diariamente transporte a más de 400.000 viajeros.

El proyecto ha recibido el respaldo de varios organismos multilaterales que promueven el desarrollo. La financiación proviene de los dos entes más importantes de la región, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de Fomento (CAF), así como del Banco Mundial y el Banco Europeo de Inversiones.

Hasta la fecha, la construcción del Metro ha generado más de 4.200 empleos directos y 10.500 indirectos. Pero se estima, que cuando finalice, se habrán creado un total de 5.000 empleos directos y 15.000 indirectos.

Para la excavación de los túneles se están empleando tres tuneladoras de gran potencia. La más importante de ellas, llamada Luz de América, posee una cabeza giratoria capaz de perforar entre 13 y 25 metros de túnel por día. El equipo, de 100 metros de largo y con un peso que supera las 1.000 toneladas, ha contribuido significativamente a la construcción de los 9,4 kilómetros de túneles que ya se encuentran completamente listos.

Asimismo, de las 15 estaciones que integrarán el sistema de transporte, 10 ya cuentan con obra civil. Pero aún falta mucho por hacer, pues el proyecto contempla también mejoras en las áreas superficiales, tales como la construcción de canchas de fútbol y parques infantiles, y la reforma de algunas vías aledañas a las estaciones. A la fecha, el Metro de Quito puede exhibir sus  sus avances en 62 espacios diferentes.

Los trenes

Cada tren del Metro tendrá una longitud total de 110 m, estará conformado por 6 vagones, y podrá transportar 1.500 personas en cada viaje, que equivalen al número de pasajeros que transportan10 unidades de Trolebús.

La operación arrancará con18 trenes que funcionarán con electricidad. Se trata de unidades semi automáticas, que contarán con un operador a bordo, encargado de la apertura y cierre de puertas, así como de la supervisión del sistema de video vigilancia y seguridad a bordo del tren. Pero la operatividad del resto del sistema dependerá del Centro de Operaciones, ubicado en Quitumbe.

Las unidades contarán con dispositivos para facilitar el acceso a personas con algún tipo de discapacidad, y reservarán espacios específicos para sillas de ruedas y asientos preferenciales. También se prevé la instalación de rampas entre el andén y los vagones, y se contará con un sistema de información mediante avisos sonoros. Estas previsiones también se han considerado para el diseño de las estaciones.

Los trenes alcanzarán una velocidad promedio de 40 km/hora, que supera con creces los 18 km/hora promedio de velocidad del transporte superficial.

Se espera que los primeros trenes lleguen en septiembre de este año, procedentes de la fábrica española encargada de su ensamblaje.

¿Afectará la capacidad del sistema eléctrico instalado?

La demanda de electricidad del Metro se estima en 45 megavatios de potencia, pudiendo llegar a 70 megavatios si todas las unidades operan al mismo tiempo.

El sistema tendrá un consumo de unos 105 gigavatios/hora al año, durante su primera etapa. Esto equivale al 2,6% del consumo total de la ciudad Quito, que actualmente ronda los 4.000 gigavatios/hora al año. Sin embargo, se estima que el consumo se incremente hasta alcanzar los 120 gigavatios/hora en un período de 20 años de operación, por lo que desde ya se adelantan las obras de mejora en el sistema eléctrico de la capital.

El Metro recibirá energía de cuatro subestaciones de la Empresa de Eléctrica de Quito (EEQ): Eugenio Espejo, Chilibulo, Vicentina y una en El Labrador, que actualmente se encuentra en obras.

La empresa Metro de Quito ha destinado una inversión de USD 35 millones, para acometer toda la instalación eléctrica que el sistema demandará.