Los centros de alto rendimiento no se utilizan ni a la mitad de su capacidad

Para obtener un acceso a los complejos de alto rendimiento se necesita de unos cupos.

Los atletas recibirán ahora unos cupos, los cuales le permitirán tener acceso a los cinco centros de alto rendimiento que se encuentran en la nación, y esta labor se llevó a cabo con la eliminación de cierta parte del presupuesto de la federación. Medida que fue tomada por el Ministerio del deporte en su reunión ministerial.

La diferencia es enorme acerca del método de preparación que pueden obtener ciertos atletas para el mejoramiento de sus capacidades deportivas y la evolución de las mismas, por lo tanto, atletas como Ruth Betia, recientemente galardonada con una medalla dorada en las olimpiadas que se presentaron recientemente en la ciudad de Río de Janeiro en la modalidad de salto alto femenino, pueden obtener una marca que supera con creces el récord nacional, el cual le pertenece a Michelle Sánchez, quien ni siquiera tuvo la chance de clasificar a los juegos que se presentaron en Brasil. La diferencia está en el método de preparación a la que ambas atletas han sido sometidas con el pasar de los años.

Con la aplicación de los CEAR se busca el mejoramiento de todos los atletas nacionales, los cuales no cuentan con los recursos necesarios para manifestar un mejor desempeño, frente a los niveles encontrados mundialmente, es por ello que se emitió el ejemplo de las dos atletas mencionadas anteriormente, ya que una a sus 19 años, se encargaba de entrenar en súper centros de desarrollo físico para atletas y otra simplemente en un campus deportivo, el cual se enlodaba completamente al caer la lluvia y dificultaba su desempeño aún más.

Esta nueva modalidad es creada por la misma empresa creadora de los CEAR, para darle una mayor y mejor oportunidad a esos atletas, que por ciertos deportes obtienen un menor desempeño en su accionar, dada la repartición del presupuesto que se realiza anualmente y la cual no es equitativa para muchísimos deportes practicados en el país.

Correa avisa a las Fuerzas Armadas que los Civiles están al mando

El presidente correa realizó una advertencia manifestando que “primero se iría a su casa antes de permitir un comportamiento tan sinvergüenza”, por parte de algunos altos mandos militares.

Dada la situación presentada los días pasados, el presidente ecuatoriano exhortó al alto mando militar, quienes deliberadamente se atribuyeron funciones que lo les correspondían, por lo cual cayeron en desacato, y además, hizo su manifestación de molestia y repudio por las palabras emitidas por algunos individuos de la fuerza armada Ecuatoriana, a los cuales les recordó que en el país los que poseen el poder son los ciudadanos ecuatorianos, estableciendo que el poder civil es el único que manda en el territorio.

correaSegún lo establecido en la constitución, el poder militar literalmente “debe ser obediente y no deliberante, además debe estar sometido a lo que dicte el poder civil”, por lo que la frase de “aquí manda el poder civil” es una oración totalmente acertada por parte del mandatario quien además recalcó esto reiteradas veces, “ningún poder militar está por encima del mandato que ejerce el poder civil” y por lo tanto, las fuerzas armadas están para defender al pueblo y acatar órdenes del presidente. Esto es algo que es estrictamente de obligatorio cumplimiento.

Todas estas declaraciones que causaron una enorme polémica en el país sudamericano, se manifestaron después de una decisión que se presenta como inconstitucional y de desacato a la máxima autoridad del país, pues un tribunal militar decidió que las palabras expuesta por un presidente de la república no podían repercutir en decisiones que atañen a los individuos que integran las fuerzas armadas y, por lo tanto hizo su declaración unánime de no aceptación de la sanción que se le habría impuesto a uno de sus capitanes del poder militar, cuyo nombre es Edwin Ortega, el cual le propició algunos insultos al mismo presidente del país, por lo que las autoridades militares abducen que las fuerzas armadas no se someten a las normas impuestas por autoridades civiles, incluso en el caso de que fuera el presidente mismo quien las dictara.

El descaro es tan desmedido que incluso no han negado el insulto a su propio presidente, por lo cual se realizó un llamado a los poderes del estado y al pueblo en general, para repudiar esta acción de desacato.